VISITANDO A LOS AMIGOS

                                                          CARLOS LOPEZ

 

 

Chicago, 21 de Abril del 2004. Dos días antes del show de St. Louis llegué a ésta preciosa ciudad, no sólo con una finalidad turística, sinó principalmente de visitar a mi amigo Carlitos López, el popular Carlopeto, el terror del Ebay, conocer a su familia y a su tan mentada colección de cerámicas. No me sentí defraudado en nada, absolutamente. Por el contrario,  cuando terminó mi visita a Chicago, tuve la sensación de haber ganado más experiencia y conocimiento sobre el tema de las cerámicas, pero sobre todo, el hecho de haber ganado una amiga: Angie, la esposa de Carlitos, una mujer culta y agradable, con la que fue un infinito placer conversar. A ellos dos, todo mi agradecimiento por esos dos días inolvidables en Chicago, que lástima que no fueran más.

 

 

 

La casa de los Lopez, ubicada no muy lejos del centro de Chicago, un precioso “Town house”, decorado con muchisimo gusto. Las fotos hablan por si solas, y me inhiben de mayores comentarios. Disfrútenlas.

 

 

 

 

 

 

Que puedo decir de la colección de cerámicas de Carlitos. A simple vista está todo, no le falta nada. Pero los coleccionistas sabemos que tener todo es una utopía, es imposible, y que en alguna parte siempre hay algo que nos hace falta. La vasta colección de Carlopeto es realmente impresionante. De primera impresión el impacto es grande, la vista se va hacia todos lados, tratando de concentrarse en algo, sin éxito, pues no ves nada al querer verlo todo. Había que serenarse ante semejante excitación, mirar y admirar de a pocos, asimilando lentamente aquello que estaba ante mi vista.

 

 

 

 El ambiente exclusivo de Carlopeto: su sótano, su espacio, el santuario de la cerámica. Aquí se encuentra de todo y de todos los tamaños, formas y colores. No hay límite para las cerámicas de Carlitos, exceptuando el espacio, ése enemigo común de todos los coleccionistas que generalmente no sabemos como resolver. Ante este problema solo puedo recomendarle a Carlitos y a todos los demás, ingenio y decisión. Ya verán como las ideas de sacarle provecho al espacio van aflorando.

 

Si bien la cerámica no es mi tema específico, no pude dejar de sentirme encandilado frente a esta colección. Soy un amante de las botellas y el tema me apasiona. Como no admirar entonces una porcelana de Limoges, un Schaffer & Vater, o una simple jarrita Inglesa decorada con exquisito gusto?

Lograr una colección como la de Carlitos López no es tarea fácil. No es solo cuestión de medios, es cuestión de tiempo, dedicación y buen gusto, y Carlos tiene todo eso. Cuando encuentre la solución al problema del espacio, se habrá completado el ideal de todo coleccionista: La extraordinaria calidad de las piezas, acompañada de una adecuada y elegante exposición.

 

 

Pero basta ya de perorata y sigan disfrutando de las fotos que les muestro aquí.  La finalidad de estos artículos es compartir con mis amigos todo aquello que Dios me permite ver, visitar y disfrutar. Otros no pueden hacerlo por mil razones, y quiero compartir con ellos la sensación tan agradable de visitar a los amigos.

 

                               

   Y aqui, CARLOPETO al ataque, aterrando a los Ebayers...

 

 

 

Pero no todo fué circunscrito a turismo y botellas. Faltaba la música, y fué cuando Angie y Carlitos me invitaron una deliciosa cena acompañada por una típica banda de jazz. En resumen, una noche espectacular, con infinitos temas que conversar y momentos muy agradables que recordar.

A Angie, todo mi agradecimiento por hacer un tiempito en sus actividades cotidianas. Nunca olvidaré esa maravillosa exposición a la que me llevaste sobre la China milenaria que tanto disfruté, ni las conversaciones tan profundas que tuvimos en tan poco tiempo de conocernos. Eso se llama química, y hubo mucha.

Y a Carlitos, pues mil gracias igualmente por todo. Nada me sorprendió contigo, pues ya conocía de tus bondades. Pasé momentos tan agradables en Chicago que difícilmente se borrarán.